lunes, 13 de agosto de 2012

La Última Medalla

Nota explicativa: La siguiente historia es ficticia, cualquier parecido con la realidad, el "periodismo" deportivo y/o el "análisis" deportivo, el uso político del deporte y/o las medallas olímpicas, el ascenso y caída de Michael Phelps y/o Elena Isinbayeva, y la actitud que toman muchos y/o muchas respecto a los medallistas ("ganamos/perdieron") está meramente en tu mente.

Estadio Olímpico de Londres, Reino Unido.10 de agosto de 2012.

El estadio está repleto, todo el público está expectante, los Juegos Olímpicos están llegando a su cenit, y todos están pendientes de la competencia que se va a desarrollar en el centro del majestuoso escenario, la competencia por la Medalla de Oro en salto con pértiga femenil está por comenzar, todos esperan esta prueba para ver si el reinado de Ivana Simonova, que ha dominado esta disciplina los últimos ocho años, puede continuar, o si, acaso, serán testigos del ascenso de una nueva reina en las alturas, la tensión aumenta, los organizadores lo han dispuesto todo para que el resto de las competencias no opaque este evento, toda la presión se encuentra sobre la Campeona Defensora, sobre la mujer que ha ostentado el título de Reina de las Alturas durante este largo periodo, sobre la única, la inigualable, la inimitable e inolvidable, Ivana Simonova…

Centro de Entrenamiento Deportivo; Moscú, Federación Rusa.
13 de enero de 2012.

Mientras Ivana llevaba a cabo su durísimo entrenamiento, con la mira puesta en lograr la hazaña de ganar su tercera Medalla de Oro consecutiva en salto con pértiga, su entrenador, Iosif Mijailov, recibía instrucciones del Presidente de la Federación de Atletismo, Nikolai Andropov:

- Tú sabes muy bien lo que está en juego, Iosif, no necesito decirte cuánto nos interesa que Ivana consiga su objetivo.
- Hacemos lo posible, Nikolai, ustedes bien saben, porque se los hice saber con mucho tiempo de antelación, que Ivana ya no está en su mejor momento, las competidoras de Alemania y Ucrania son muy jóvenes y están en su mejor forma, sin ir más lejos, Marlene Berger la derrotó en el Campeonato Mundial más reciente…
- ¿Y cuál es tu expectativa entonces, Iosif?
- Siento que, a lo mucho, Ivana aspira a la medalla de bronce, plata si Irina Azarenka sale en una mala tarde…

El Presidente de la Federación suspira, Mijailov puede percibir claramente que está desilusionado, pero le cuesta trabajo entender el porqué, después de todo, Ivana ha conseguido siete campeonatos del Mundo y es Bicampeona Olímpica en su disciplina, es cierto que no es una anciana ni mucho menos, pero también es claro que su mejor momento ha pasado... el porqué de tanta molestia y la verdadera naturaleza de la visita de Andropov (famoso por limitarse a ser un administrador de los recursos que el Gobierno de Rusia destina a sus atletas) queda claro en el momento en que el Presidente le dice:

- Tengo que ser sincero contigo, Iosif, no sólo la Federación está interesada en que Ivana tenga éxito, también una persona muy, muy importante…
- ¿Acaso te refieres a…?
- Así es, Iosif, como sabes, este año habrá elecciones, y el Primer Ministro estaría muy complacido con un éxito arrollador de parte de Ivana, tú sabes que ha traído montones de buena prensa para nuestro país, además, su imagen como deportista es intachable, y aceptémoslo, su belleza la hace visible a los ojos de todo el mundo, de Nueva York a Tokio todos la conocen y quieren verla triunfar, si ella ganara su tercera Medalla de Oro al hilo y después, a su regreso de Londres, brindara su apoyo a nuestro próximo Presidente, la imagen del señor Putin mejoraría muchísimo, si entiendes a lo que me refiero…

Mijailov está pálido, entiende perfectamente lo que Andropov vino a buscar, medita un momento antes de preguntar:

- ¿Qué pasaría si ella no gana? Después de todo, no puedo forzarla a que rinda más allá de su límite…
- Bueno, tú sabes que nuestro programa deportivo genera grandes dotaciones de nuevo talento, de fracasar en el objetivo planteado, la Federación consideraría concentrarse en nuevos talentos, si entiendes lo que quiero decir…

Los meses siguientes son de entrenamiento constante y duro, Mijailov e Ivana no quieren perder el apoyo monetario a que tienen derecho por los logros realizados hasta entonces, es cierto que ambos tienen un buen colchón para afrontar sus gastos, pero Mijailov no quiere perder la oportunidad de ascender a un puesto directivo dentro de la Federación, e Ivana no desea dejar ir sus posibilidades de convertirse en entrenadora dentro del Programa Deportivo Ruso, toda la presión estaba sobre ellos ahora…

Centro de Transmisiones y Medios; Londres, Reino Unido.
9 de agosto de 2012.

Los reporteros de más de ciento cincuenta países se encuentran dando sus resúmenes de la jornada del día, una de las notas más destacadas y que mayor análisis y comentarios provoca, es la calificación para la final del salto con pértiga femenil, donde Ivana Simonova ha clasificado a la final en primer lugar, todos dicen que hay posibilidades de que la Reina de las Alturas repita el Oro conseguido en Pekín cuatro años antes, logrando una hazaña que marcaría una época en la historia del Atletismo, todos coinciden, también, en que la presión está sobre ella ahora…

Villa Olímpica, Londres, Reino Unido.
28 de julio de 2012.

Martin Hawthorn, miembro del numeroso cuerpo de voluntarios que ayudan, asisten y orientan a los miles de atletas que se han dado cita en los Juegos Olímpicos, no puede creer en su extraordinaria suerte, este joven, que durante un tiempo compitió en salto con pértiga, es el más grande admirador de Ivana Simonova, y ahora, su coordinador le pidió que la condujera hasta su pequeño departamento en el edificio correspondiente de la Villa Olímpica, Martin, que fue seleccionado para la tarea por ser el que mejor habla ruso dentro del grupo de voluntarios, llega de un salto a donde Simonova y su entrenador lo esperan, el joven británico está nervioso, pero logra dominar la emoción y los conduce por la Villa explicándoles donde están los servicios, los campos de entrenamiento, los restaurantes, los locales donde pueden comprar recuerdos, reparar sus cámaras o conseguir nuevas y donde también les dan toda la información turística que requieran, en caso de necesitarla, claro está.

El joven, flemático y muy serio, logra dominarse sin mucho esfuerzo mientras camina delante de la atleta y su entrenador, pero al abrir la puerta del pequeño departamento, no puede evitar sonreír con cara de tonto a la deportista que más admira, los nervios le ganan la partida en ese momento, tiene problemas para abrir la puerta del clóset, forcejea un poco con las llaves de la regadera y el lavabo y la lengua lo traiciona al dar los teléfonos de atención de la Villa, Mijailov y Simonova lo escuchan atentamente, asienten cortésmente cuando el chico les pregunta si entendieron y lo despiden en cuanto termina de hablar, Martin se percata que están demasiado tensos, pareciera que el peso de todos los Juegos hubiera caído sobre ellos dos, al traspasar el umbral de la puerta, y queriendo animar a la estrella del salto con pértiga, el muchacho dice:

- A propósito, señorita Simonova, soy un gran admirador suyo, y deseo de todo corazón que tenga mucha suerte en su competencia…

Es tanto su nerviosismo que no se da cuenta que esta frase la dijo en su idioma, no en el de la deportista, ella lo mira desde el fondo del pequeño departamento y contesta con una sonrisa melancólica:

- Muchas gracias, señor Hawthorn, espero no desilusionarlo…

Martin apenas está asimilando lo que Ivana le contestó, cuando Mijailov cierra la puerta sin darse cuenta en las narices del chico, que sólo atina a murmurar en voz baja:

- Usted jamás podría desilusionarme, señorita Simonova…

Estadio Olímpico de Londres, Reino Unido.
10 de agosto de 2012.

El estadio continúa en vilo, las pruebas correspondientes a lanzamiento de jabalina y salto de longitud se desarrollan sin problemas, pero los ojos de los miles de asistentes, los miles de comentaristas y cronistas deportivos, los de miles de millones de personas alrededor del mundo, los ojos de Vladimir y Andropov, los de Mijailov y Hawthorn, y sobre todo, los de Ivana Simonova, la Reina de las Alturas, se centran en una barra de madera, que se levanta a más de cinco metros del piso, a Ivana no le ha ido como esperaba, Marlene Berger ha hecho un salto fenomenal y está en la primera posición, Irina Azarenka hizo el mejor registro de su carrera, pero no le alcanzó para superar a la alemana, aún así, pudo superar a la Campeona Reinante y podría obtener la Medalla de Plata, sin embargo, el estadio entero, el mundo entero, esperan en silencio para ver si su héroe, Ivana Simonova, logra superar esa barra y derrotar a las arribistas que han osado pretender su trono…

La atleta respira profundamente, estaba nerviosa al inicio de la competencia, pero ahora está concentrada plenamente, como siempre, no escucha nada de lo que pasa a su alrededor, esta vez, sin embargo, no escucha absolutamente nada porque no hay un solo ruido, se podría dejar caer un alfiler desde el techo del Estadio Olímpico y todos podríamos escuchar cómo cae, incluso las otras pruebas están suspendidas, los atletas participantes no prestan atención a lo que se desarrolla, pero saben que la tensión se romperá hasta que Simonova haga el último salto de la competición…

Ivana vuelve a respirar profundamente, levanta la pértiga y toma impulso, corre, coloca la pértiga en posición e inicia su salto, su ligero y elástico cuerpo se alza a más de cinco metros del suelo, ella se impulsa con los brazos al soltar la pértiga y pasa, en una ejecución perfecta, justo sobre la barra, si embargo, es más que obvio que pasó muy justo, la barra tiembla, Ivana la rozó con el vientre al volar apenas encima de ella, todos la ven tambalearse, contienen el aliento, nadie habla, nadie respira, la atención del mundo entero se concentra en esa barra que tiembla, salta y se mueve sobre sus soportes…

Centro de Transmisiones y Medios, Londres, Reino Unido.
10 de agosto de 2012, por la noche.

Los reporteros de más de ciento cincuenta países se encuentran dando sus resúmenes de la jornada del día, una de las notas más destacadas y que mayor análisis y comentarios provoca es la derrota de la ex Reina de las Alturas, Ivana Simonova, quien perdió la Medalla de Oro en su competencia en el Último Salto, cuando tiró la barra al rozarla justo cuando pasaba por encima de la mejor marca de su carrera, la que hubiera roto su propio Récord Mundial y con la que hubiera derrotado a sus contrincantes, Marlene Berger e Irina Azarenka, su actuación en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 le dio la Medalla de Bronce, lo cual le impidió igualar lo logrado en Atenas 2004 y Pekín 2008, sin embargo, fue despedida con una ovación de pie de parte de un Estadio Olímpico repleto, por supuesto que por su edad, ninguno de los expertos y no tan expertos esperaba verla en Río de Janeiro en el 2016… pero ahora pasamos a las demás disciplinas, en gimnasia artística la gran noticia la dan las chinas, que quedaron eliminadas de la final del all around por equipos junto con las norteamericanas…

Villa Olímpica, Londres, Reino Unido.
Primeras horas del 11 de agosto de 2012.

Ivana Simonova regresa a su pequeño departamento en la Villa, la llamada telefónica que recibió Iosif luego de la competencia no fue muy agradable, el señor Presidente estaba muy molesto, y había dado órdenes de retirar los apoyos de los que gozaban en la Federación, Andropov, por supuesto, no pudo hacer nada, lo siento mucho, Iosif, Ivana, pero así son estas cosas, saben que si pudiera, habría protestado, no es justo lo que hacen con ustedes, pero no queda más remedio, si no obedezco, pongo en riesgo los apoyos para toda la Federación…

El final del día le había deparado mejores perspectivas a ambos, Iosif se había entrevistado con un tal De la Garza, al parecer era el titular del Comité (¿o era Consejo?) encargado de los deportes y las federaciones en México, y había recibido una buena oferta por preparar a los saltadores con pértiga del país, al final no es tan malo, Ivana, me permitirá seguir viviendo de lo que mejor sé hacer, por supuesto que jamás encontraré allá un talento como el tuyo, pero al menos podré vivir decentemente mis años seniles…

Hablando de México, por cierto, ella había sido contactada por la mayor cadena televisiva de allá, quienes le dijeron que esperaban poder contar con ella en el palco de transmisiones de los siguientes Juegos Olímpicos, en Río de Janeiro, también ESPN y la BBC le hicieron propuestas parecidas, Ivana se inclinaba más por la oferta de los británicos, ya que querían incluirla en la nómina de la Compañía como comentarista experta en salto con pértiga, tendría sueldo fijo y viajaría a todos los eventos principales del atletismo como parte del equipo de la BBC, tendría que considerarlo, claro, porque toda su familia y amigos estaban en Moscú, y en realidad no conocía a nadie en Londres…

Todo esto pasó por la cabeza de una de las mejores atletas de la Historia, y sin duda la mejor en salto con pértiga, mientras subía las escaleras hacia su alojamiento, pensaba en lo que tendría que hacer ahora que su carrera estaba terminada para todo efecto práctico, debería llamar a su familia en Moscú, para planear todo para mudarse a Londres, también debía ver algún departamento antes de salir hacia Rusia, suerte que sabía inglés, eso le ahorraba la molestia de buscar intérprete, por comodidad podría utilizar uno, ¿cómo se llamaba ese chico que la había llevado al departamento el primer día?...

De pronto, la atleta chocó con alguien que estaba ante su puerta, un chico que al parecer estaba dejando algo al pie de la entrada cuando Ivana lo sorprendió sin darse cuenta, el muchacho, algo nervioso, la miró, y la chica reconoció al amable joven que la había llevado hasta el departamento el primer día, haciendo un esfuerzo, logró recordar algo:

- ¿Martin, cierto?
- Así es, señorita Simonova…
- Ivana, por favor, ¿qué haces aquí, Martin, no deberías estar descansando en casa, tomando con tus amigos o viendo las repeticiones y resúmenes con tu novia?
- Bueno, señorita… perdón, Ivana, mañana entro a trabajar hasta después de mediodía, mis amigos salieron desde hace ya un par de horas y no tengo novia, pero quise pasar a dejar esto antes de irme…

Las miradas de ambos convergen en un enorme ramo de flores que descansa al pie de la puerta, la atleta lo mira interesada, ve una tarjeta y la toma, el mensaje, simple y muy lindo, la deja impresionada por el efecto que provoca en ella, después de las tensiones y el fracaso…

“Muchas felicidades por tu triunfo, sigues siendo la mejor de todas.
Tu admirador
Martin Hawthorn”

Ivana mira la tarjeta asombrada, en estos meses de presión y preparación, no le había pasado por la cabeza que alguien pudiera seguir considerándola la mejor del mundo a pesar de no haber ganado la Medalla de Oro, luego de la llamada de Andropov, los comentarios en la televisión y la frustración que sentía, la sencilla nota de Martin la dejó sin palabras, no pudo evitar preguntar:

- ¿En verdad piensas eso de mí?

Martin se queda perplejo, él se dedicó varios años al salto, y sabe que no es algo sencillo, además, ¿no es obvio que alguien que domina una disciplina al grado de ganar tres medallas olímpicas en ella… es la mejor del mundo?

- Claro que es verdad… ¿porqué no habría de serlo?
- Porque no gané el Oro…
- ¿Cuándo, hoy?
- Sí…
- ¡Pero tienes siete Campeonatos del Mundo!, la única persona que tiene tantos es piloto… ¡Y ningún atleta iguala esa marca!
- Pero…
- ¡Además, tienes tres medallas olímpicas! ¡Tienes el Récord Mundial! ¡Fuiste bicampeona olímpica de tu disciplina y hoy casi rompes tu propia marca!... ¿a quién le importa si no ganaste el Oro por mala suerte?, ¡Sigues siendo la mejor!...

Mientras Martin hacía esta defensa de la larga y muy exitosa carrera de Ivana, la chica abrió la puerta del departamento y entra cargando el enorme arreglo floral… es tan bonito, y lo que el chico le dice es tan bonito también…

- ¿Así que crees que sigo siendo la mejor aunque hoy fallé?
- ¡Vamos!, tú no fallaste, Ivana, fue simple mala suerte…
- Los comentaristas no opinan lo mismo…
- ¿Qué?, ¿y ellos que pueden saber al respecto?, ¿algún cronista, reportero o comentarista deportivo tiene medallas olímpicas?...
- Muy pocos, supongo…
- …y esos pocos son los que más insisten en decir que eres la mejor de todas, Ivana.

La chica, liberándose de la frustración, libre de la sensación de haber desilusionado a todos, y sintiendo que el estrés se afloja un poco, le hace señas a Martin para que pase, el muchacho entra e Ivana se da cuenta que está nervioso, pareciera que más que admirarla está enamorado de ella, la pobre atleta tenía tanta tensión acumulada, y el chico era tan guapo, y las cosas que decía eran tan bonitas, y la forma en que la miraba la hacía darse cuenta que haber ganado el bronce no estaba tan mal después de todo…

Ivana cerró la puerta, Martin se da cuenta que la chica lo mira tiernamente, cariñosamente, sobre la puerta del departamento hay una barra de metal que sirve para colgar toallas o equipo que usen los deportistas, Ivana sube los brazos y toma la barra, mientras se balancea, coqueta en extremo, dice:

- Oye, Martin, la compañía de televisión de tu país, la BBC, me acaba de ofrecer trabajo…
- ¿Piensas retirarte, acaso?
- Bueno, la federación de mi país tal vez no lo quiera, pero tienen muchos nuevos talentos que apoyar y no sería justo que siguiera robando un espacio, mi entrenador, además, encontró otro trabajo… ¿y no dicen ustedes los británicos que siempre es mejor retirarse cuando vas ganando?
- Pues sí, pero…
- Además, si me mudo a Londres voy a necesitar un intérprete… ¿estarás disponible después de los Juegos Olímpicos?, porque voy a necesitar mucha ayuda…
- ¡Por supuesto que estaré libre! ¡Cuenta conmigo, Ivana!

Martin no puede creer en su buena suerte, es como un sueño hecho realidad, sin embargo, justo cuando piensa que no podría pedirle más a la vida que haber hecho amistad con la deportista que más admira, la chica se balancea en el tubo, toma impulso y rodea con sus piernas la cintura del joven, lo atrae hacia ella con enorme facilidad, y le pregunta:

- ¿Y esta noche estás disponible, guapo?
- Ciertamente lo estoy…

Martin no puede creerlo, pero termina por creérselo cuando Ivana lo besa…

Ya estaba decidido, la BBC tendría una nueva comentarista en su nómina.

martes, 7 de agosto de 2012

Amistad

Ya era noche cerrada, la chica, de unos veinte años, caminaba tranquila hacia su casa, al oriente de la capital, cuando estaba a unos metros de llegar notó una sombra pequeña, más negra que la noche, que luchaba por protegerse de la lluvia pegada a un portal, la chica de inmediato supo que se trataba de un perro, al notar la respiración pesada del animal, sin pensarlo dos veces, llegó a su casa y salió de nuevo con agua y un poco de comida, se acercó al portal junto al cual descasaba el animal y delicadamente le dijo:

- ¡cht! ¡cht! ¡Perrito!, ¡perrito!, ¡ven acá bonito!

El animal, que seguía respirando pesadamente, levantó un poco la cabeza y olisqueó la comida que le ofrecían, movió la cola visiblemente pero sin dejar su lugar a la sombra de la puerta de los vecinos, la chica insistió:

- ¡Ven bonito!, ¡come un poco, has de tener hambre!, ¡ven, bonito!

El perro, al ver que la invitación era segura, movió más la cola, se levantó y caminó lenta y pesadamente hacia la chica, cuando el animal dejó la oscuridad, la muchacha se llevó la impresión de su vida, el perro era mestizo, negro, de ojos expresivos y tristes, pero eso, por supuesto, no la asombró, sabiendo como sabia que los lugareños no eran muy cuidadosos con los perros que digamos, lo que la dejó anonadada fue el tamaño del animal, la chica no recordaba haber visto a un perro más grande que ese en toda su vida, el animal tomó agua y comió pegado a la chica, que no salía de su asombro, cuando el animal terminó de comer la joven se dio cuenta que el animalito estaba herido, tenía cortadas en los costados y mordidas en el cuello y pecho, en cuanto se dio cuenta, la muchacha llevó al perro al veterinario que estaba ahí cerca.

El veterinario atendió al enorme perro negro, curó sus heridas y le dijo a la chica:

- Esas heridas se las hizo por pelear, me temo, estimada, que este perrito era utilizado en peleas…

La chica se sintió asqueada, ni por un momento sintió miedo, sólo compasión por el gigantesco animal, que ahora reposaba tranquilamente en la mesa del veterinario, la joven decidió adoptarlo, para evitar que le pasara algo malo en la calle...

Durante los días, semanas y meses que siguieron, el perro (a quien la chica llamó Blackie) fue acostumbrándose poco a poco al buen trato, no ladraba mucho y pasaba las tardes echado al sol, cuando la chica regresaba a casa, el animal daba brincos de gusto y la recibía con alegres y graves ladridos, durante los paseos diarios, el animalito era el centro de atención de los chiquillos de la cuadra, que lo acariciaban y mimaban, el enorme perro se dejaba hacer, como si después de haber sufrido tanto maltrato, aquellos mimos y risas sirvieran para curarlo, la joven, por su parte, se encariñaba cada vez más con el amistoso gigante que cuidaba su casa, cuando ella tenía que salir en la noche a comprar algo, siempre se hacía acompañar por Blackie, el cual, manso y educado, acompañaba a su dueña siempre atento de cualquier sombra que le pareciera peligrosa, pero moviendo la cola alegremente si se topaba a alguno de sus pequeños amigos, los cuales hasta en la noche consentían al enorme animal.

La orgullosa dueña de Blackie, por otra parte, jamás se preguntó si el dueño original del perro viviría por los alrededores, siempre supuso que el cobarde habría dejado abandonado al perro luego de que éste sufriera esas graves heridas, seguramente el imbécil pensaba que Blackie no se recuperaría y lo dejó a la intemperie esperando que el frío y el hambre terminaran el trabajo… qué suerte para el enorme perro que ella viviera allí cerca.

La cuestión del dueño original de Blackie y su verdadera naturaleza quedaron de manifiesto una de aquellas noches en que la chica salió a comprar víveres, mientras regresaba a casa acompañada de su gigantesco chambelán, la joven no reparó en los dos muchachos que la seguían de cerca, Blackie, en cambio, percibió algo, ya que se movía inquieto y no dejaba de voltear hacia su espalda, la muchacha no le dio mayor importancia hasta que los asaltantes trataron de agarrarla…

Dicen los vecinos de la zona que el incidente fue espeluznante en un principio (nunca se supo a ciencia cierta si los jóvenes pretendían asaltar a la chica o violarla) después se tornó una increíble coincidencia (la policía encontró las evidencias más tarde, uno de los asaltantes tenía perros a los que ponía a pelear) y al final terminó envuelto en ese estatus mitológico y legendario que suelen alcanzar los hechos no del todo claros, cuando suceden en la ciudad de los puentes y las obras…

Los dos sujetos trataron de someter a la chica, el perro empujó a uno de ellos, los efectos de la droga no lo ayudaban y el animal lo derribó fácilmente, el otro muchacho sacó una navaja mientras el perro ladraba y enseñaba los colmillos, defendiendo a la chica derribada, que lloraba detrás de él, de pronto, el animalito calló al igual que el joven, el otro asaltante, que se había puesto de pie, le gritó:

- ¿Qué esperas? ¡Chíngate al perro de una vez!

Pero el chico no hizo el menor movimiento que indicara que pensaba clavar la navaja en el cuerpo del gigantesco perro, parecía mirarlo como si no entendiera, el perro, serio, seguía sosteniéndole la mirada, de pronto, el chico de la navaja dijo:

- ¿Negro? ¿Eres tú Negro?

El perro lo miró sin mostrar ninguna emoción, el chico continuó:

- ¡Soy yo!, ¿qué no me reconoces, pinche Negro?

El perro respiraba pesadamente, pero seguía sin mostrar emoción alguna, el asaltante dijo:

- Quítate, Negro, deja me chingo a esta vieja y te llevo de regreso a casa… ¿Recuerdas la casa?... ¿Recuerdas cuando te daba de comer pollo y huesos de res que sobraban del caldo?... ¿Te acuerdas?... Quítate, perro…

El enorme animal reconoció a su antiguo dueño, dio un paso hacia atrás y volteó a mirar a la chica, mientras chillaba, la joven no dijo nada, pero sonrió como si comprendiera, el perro se apartó un poco y el chico de la navaja se acercó a la joven que yacía en el suelo…

- Ahora sí, chiquita, sabrás lo que es bueno…

Segundos después, un grito aterrador rompe la calma de la colonia y provoca la venida de los representantes de la ley y el orden…

- ¡AAAAH! ¡No mames! ¡No, estúpido perro! ¡Suéltame! ¡AAAAAAAH!

Segundos después, el cómplice de quien ahora recibía su castigo trataba de escapar, el animal no le dio oportunidad, lo derribó antes de llegar a la esquina y le mordió una pierna, desde ese día cojea, pero no se queja; por lo menos eso le dice a quienes preguntan; porque al menos puede comer, no como su valedor, contesta…

La chica conservó a Blackie durante algunos años todavía, los niños de la cuadra, que se hicieron más grandes, seguían acariciando y mimando al enorme perro que había salvado a su dueña, él, mientras tanto, siguió siendo manso y tierno con todos y especialmente con la chica que lo había rescatado, cuando las fuerzas lo abandonaron y pasaba la mayor parte del día echado, tomando sol, los niños, los adultos, los jóvenes y su agradecida dueña lo cuidaban, veían por él y le regalaban todo tipo de cosas, finalmente, cuando Blackie durmió en paz, la chica y los vecinos hicieron un gran agujero en la entrada de un parque cercano, y enterraron al perro allí, una gran cruz indica, a todos aquellos que quieran saberlo, que ahí reposan los restos de un noble y muy cariñoso amigo del hombre...